Tal vez estés harto de tu trabajo, de tus compañeros, lo que haces no te llena, te aburres y te sientes en una jaula, sin libertad, te planteas continuamente cómo hacer lo que realmente te gusta.
Sin embargo, cuando actúas, cuando eres actor, cuando te encuentras en un escenario o en un plató, te liberas, sientes como si respirases por primera vez y lo disfrutas, todos tus pensamientos son positivos y hay una idea central: “quiero ser actor”. Pero tienes una duda “no tengo 18 años, ¿no será tarde para empezar?”
Esa pregunta me la trasladan muchos actores y actrices ¿cuál es la mejor edad?¿no estaré empezando muy tarde? Me lo suelen preguntar actores y actrices a partir de los 28 años hasta los 60. Y la respuesta es muy fácil.
La mejor edad para empezar como actor o actriz es… cuando te apetezca. No hay edad, si realmente te ha picado el gusanillo, solo es cuestión de proponértelo. Cuando eres muy joven con 18, 20 ó 25 años es fácil tomar la decisión. Pero si tienes algunos años más, con un trabajo fijo y parte de tu vida está aparentemente hecha, da miedo dar el salto. Y por supuesto, si tienes hijos pequeños y una hipoteca… uf, posiblemente tengas que ser muy valiente para dar el paso.
Pero si no tienes muchas responsabilidades, ATRÉVETE. La vida no está hecha para verla pasar, sino para pasar por ella. No tienes porqué dejarlo todo por la interpretación, puedes ir poco a poco, primero formándote, haciendo bolos por las tardes y fines de semana. Resulta más fácil de lo que imaginas compaginar un trabajo con el arte dramático. Conozco actores que han cambiado de trabajo para tener más tiempo libre pese a tener un sueldo menor.
He realizado book de actores y actrices que trabajan en grandes empresas como ejecutivos, son autónomos o profesores, administrativos o camareros. Llevan años compaginando sus dos profesiones, hacen cástings, series y cine robando días a las vacaciones, si tienen proyectos interesantes piden una pequeña excedencia y varios de ellos finalmente han podido dejar sus trabajos aburridos para dedicarse exclusivamente a la televisión y al teatro. La edad no es una barrera para ser actor, las barreras son los miedos y temores de nuestros pensamientos.
Comenzar como actor a partir de una cierta edad es muy diferente que hacerlo cuando eres muy joven. La madurez y la mayor responsabilidad muestran las cosas de una forma diferente, más cercana a la realidad, los riesgo y oportunidades se perciben mejor. Los directores de cásting y los representantes buscan buenos actores, independientemente de tu edad y aunque no tengas mucha experiencia.
Si realmente te apetece, atrévete, lo agradecerás.